jueves, 28 de enero de 2016

El machismo mata. Pronunciamiento.


Desde el Departamento Mujer del Partido Paraguay Pyahura entendemos que la violencia en contra de las mujeres no es una cuestión particular, individual, sino una problemática social, ejercida desde el propio Estado. 

El asesinato de Cynthia Carolina Escobar no es un hecho aislado: por el contrario, responde al “típico caso” de violencia contra la mujer que termina en muerte. El mismo machismo fue responsable de la muerte de varias otras mujeres y niñas en este proceso. Así también el acuchillamiento de Ana Liz Reyes Sosa, quien fue llevada engañada a La Plata, Argentina, en busca de trabajo, porque en su país no encontró forma de seguir adelante con su vida. Así también como tantas otras mujeres que migraron al exterior, víctimas de engaños, de trata de personas o la prostitución, siendo estas la expresión más soberbia de violencia hacia la mujer.

En el Examen Periódico Universal (EPU) de las Naciones Unidas, realizado recientemente en Ginebra (Suiza), el Paraguay llamó la atención por su alta tasa de violencia hacia la mujer. La ONU criticó al Paraguay por esta situación. Esta misma organización había expresado que la violencia hacia la mujer ha tomado visos de pandemia en Paraguay. La violencia contra la mujer se da en todas las clases sociales, pero las posibilidades de liberarse de la agresión de las mujeres de la clase trabajadora y la campesina son más dificultosas, por la falta de empleos, guardería, lugares de albergue, atención psicológica y múltiples formas de vulneración de sus oportunidades de derechos.

Repudiamos estos asesinatos y todo acto de violencia hacia la mujer, e instamos a las mujeres a organizarnos, a defendernos de la violencia, del atropello que parte del propio Estado, que se expresa en despidos de lugares de trabajo, destituciones, atropellos a quienes luchan por una patria mejor, mientras que el presidente Cartes se prepara para seguir con su política de entrega y saqueo.


DEPARTAMENTO MUJER
Partido Paraguay Pyahura

28 de enero 2016

viernes, 6 de marzo de 2015

"Las mujeres fuimos asumiendo la dirigencia en el marco del debate y al calor de las luchas"

Beda Vergara, integrante del Comité Central y coordinadora regional de San Pedro. Dirigió la Columna Norte 
de la Larga Marcha "Paraguay se pone de pie por una patria nueva"

Augusta Caballero (izquierda), integrante del Comité Central y coordinadora regional de Caaguazú. 
Dirigió la Columna Este de la Larga Marcha "Paraguay se pone de pie por una patria nueva".
Mujeres dirigiendo el Equipo Nacional de Seguridad en una organización de masas y combativa, mujeres dirigiendo columnas de miles de militantes durante la Larga Marcha, mujeres asumiendo la máxima autoridad del Partido Paraguay Pyahura en los departamentos de San Pedro, Caaguazú y Guairá, y la secretaría general de la Federación Nacional Campesina (FNC). Mientras, un compañero dirige el Equipo Nacional de Cocina. Dora Flecha, responsable del Departamento Mujer del Partido Paraguay Pyahura, explica en esta entrevista como fue dándose ese proceso, en las que las mujeres fueron asumiendo la dirigencia en el marco del debate y al calor de las luchas.

Pregunta:
El avance de la participación política de la mujer en el Partido Paraguay Pyahura es un proceso interesante, por las características que tiene. Hay un avance cualitativo de la dirigencia de las mujeres en todas las actividades y en todos los niveles y las instancias¿nos podrías explicar cómo fue que se produjo ese proceso?

La participación de las mujeres fue una cuestión debatida desde los inicios del Partido Paraguay Pyahura. En la época en que éramos aún movimiento la participación de las mujeres ya era una preocupación: desde esa época tenemos un Departamento Mujer donde fuimos revisando ¿qué significa realmente la participación de la mujer? Para el Partido Paraguay Pyahura es muy importante la cantidad de mujeres, pero también que las mujeres tengan una participación política real: plantear, debatir, decidir, accionar y dirigir.

Y en ese sentido, las compañeras hemos debatido mucho sobre la importancia de nuestra participación, sobre nuestro rol fundamental en la construcción política de este país y nuestra responsabilidad de ser parte de estas transformaciones y conquistas que se van dando dentro de la lucha.

Primeramente se ganaron las delegaturas de las asambleas en las comunidades, en los asentamientos; después se fueron sumando las delegaturas de las compañeras en los órganos de dirección de los distritos, departamentos y en la instancia nacional. Pero eso no es una cuestión que se nos regaló a las mujeres, sino que es una conquista de las propias mujeres que con el avance de la lucha, del debate, de saber lo que somos como mujeres y lo importante que es nuestra participación. Este proceso se fue dando al calor de las luchas.

Las brigadas de mujeres fueron otro elemento importante de concreción de la participación política efectiva de las mujeres. Primero se integraron brigadas por la salud materno infantil, y a partir del aprendizaje que se fue dando en el marco del proceso de lucha, esas brigadas de mujeres se transformaron en impulsoras del debate político e ideológico en las comunidades.

Por eso profundizamos el debate con los compañeros, porque la problemática de la mujer en el Partido Paraguay Pyahura no solo se debate con las mujeres, también debatimos con los varones en las asambleas porque eso nos da posibilidad de transformar. También hemos tenido grandes avances en relación a eso, con compañeros que transformaron  esa práctica machista que se expresa desde las propias instituciones del Estado y que muchas veces reproducen en la práctica teniendo en cuenta que es una línea que hegemoniza. Pero con el debate dentro del Partido Paraguay Pyahura, muchos compañeros se esforzaron en superar el tema, y así tenemos ejemplos de varios compañeros que con el debate, con la participación, con el calor de la lucha fueron transformando esa práctica en pos de la organización y la participación de nuestras compañeras.

Para el Partido Paraguay Pyahura es muy importante la presencia de compañeras en plenarias en donde se toman determinaciones importantes en relación a la política tanto del partido como a la política de nuestro país, con los temas que se van dando. En Paraguay Pyahura tenemos mujeres que ejercen la coordinación regional (la máxima autoridad del partido en los departamentos) en San Pedro, Caaguazú y Guairá. La secretaria general de la Federación Nacional Campesina (FNC) es una mujer. Ella es parte de esa lucha que veníamos trayendo desde las comunidades, desde los asentamientos, desde las regiones y que se fue convirtiendo en política de participación, de debate, de decisiones y de determinaciones. Ella no solamente fue elegida por mujeres, sino que en su elección fue determinante el voto de un porcentaje importante de varones.

Muchas veces se pide la igualdad en la participación. Para el Partido Paraguay Pyahura eso es un tema avanzado, porque de la mano del planteo de la participación política de las mujeres, las compañeras encuentran en nuestra organización un canal donde ellas puedan expresarse como sujetos, debatir, plantear, militancia y dirigir. El partido posibilita a las mujeres un espacio cualitativo para su desarrollo como sujeto político. Ante cualquier caso de discriminación o machismo, en cualquier instancia del partido se discuten esas prácticas como nocivas para el avance de las mujeres. Mucho queda por hacer. Sabemos que con esta agudización de la pobreza es la mujer quien siente con más fuerza los golpes.

Pregunta:
Durante la Larga Marcha, algunos medios resaltaron que la jefatura nacional de cocina esté a cargo de un hombre, y que ambas columnas (norte y este) hayan sido dirigidas por mujeres. Paraguay Pyahura también tiene a una mujer dirigiendo el equipo nacional de seguridad.

Eso es resultado del avance del debate fraterno, profundo, sin hipocresía. Dentro del Partido Paraguay Pyahura, un hombre puede comandar la cocina o cocinar, y una mujer asumir una jefatura de una instancia tan importante como es la seguridad. Es cierto que nuestra responsable nacional de seguridad es una mujer, que fue asumiendo también dentro del debate y la lucha. Conjuntamente con otras compañeras y compañeros, ella asumió la jefatura de la seguridad y un compañero está a cargo de la cocina. Eso ya es algo normal en el Partido Paraguay Pyahura.

Para la participación de las compañeras tuvimos y tenemos siempre en cuenta las trabas que pone la sociedad: una de ellas es el tema de las hijas e hijos. En el Partido Paraguay Pyahura hemos debatido la importancia de crear guarderías para que se posibilite la participación de esas compañeras, porque para una mujer es muy difícil participar cuando tiene hijas e hijos. Y por eso en el Partido Paraguay Pyahura debatimos en las asambleas distritales, en las plenarias nacionales, la creación de guarderías en las comunidades y asentamientos, de manera que hombres y mujeres se encarguen de cuidar a las criaturas para facilitar a las compañeras asumir su responsabilidad política dirigencial, cumpliendo a cabalidad su papel de dirigente.

Dentro del Partido Paraguay Pyahura también debatimos que el cuidado de los hijos debe ser un cuidado colectivo, de hombres y mujeres. Y se van realizando de a poco esas transformaciones que facilitan la participación efectiva de las mujeres en todos los ámbitos, rompiendo las trabas sociales y culturales, que aminoramos con el debate. Cuando se presentan dificultades en relación a los hijos y la pareja, el debate es un elemento importante para ir dando una salida colectiva para que las mujeres puedan cumplir un papel protagónico importante dentro del partido y dentro de la sociedad.

Pregunta:
¿Qué implica la jefatura de una mujer en un partido cuya característica principal es la relación con la masa, una organización que se define como combativa?

La jefatura para el Partido Paraguay Pyahura es una responsabilidad muy grande. Para las mujeres nos parecía antes incluso que no íbamos a poder cumplir ese papel, pero después con el correr del tiempo la jefatura femenina se fue respetando más, fuimos asumiendo más. La jefatura implica garantizar que una movilización o una actividad salga así como se planteó y se planificó colectivamente.

Es una responsabilidad muy grande que el Partido Paraguay Pyahura nos da a las mujeres: liderar una movilización, dirigir una acción política; hay una gran confianza que hemos conquistado porque hemos ido demostrando con el tiempo con la práctica. La jefatura no se logra de la noche a la mañana, implica una construcción colectiva, ladrillo sobre ladrillo, a través de la participación, que se consolida en la seguridad que tenemos las mujeres para liderar y dirigir. Y en el Partido Paraguay Pyahura las mujeres tenemos la garantía de que, cuando el colectivo nos designa dirigir una movilización o actividad política, contamos con el apoyo de nuestros compañeros".

El Congreso Democrático del Pueblo seguirá siendo la principal herramienta de confrontación a proyectos privatistas, antinacionales y antipopulares! Venceremos!




martes, 24 de febrero de 2015

Las mujeres pobres en lucha y resistencia

DÍA DE LA MUJER PARAGUAYA

Desde la misma formación de nuestra nación, las mujeres indígenas tuvieron un protagonismo destacado. En las condiciones de dominación colonial, donde el sometimiento y la explotación eran brutales, fueron las mujeres indígenas quienes además de ser las que se dedicaban a la agricultura y al trabajo doméstico, se encargaron persistentemente de transmitir y enseñar a sus hijos el idioma guaraní, y fue así que jamás pudieron eliminar nuestra lengua ni nuestra identidad. El colonialismo intentó una y otra vez acabar, eliminar toda nuestra cultura e identidad propia y en ese combate, en la resistencia, fueron las mujeres indígenas las que jugaron un papel principal.

Siguiendo el protagonismo de las mujeres en el proceso floreciente de nuestro país, tenemos a las mujeres que durante la guerra tuvieron una participación muy importante, que destacamos con estos ejemplos: durante la Guerra del 70, 220 mil mujeres murieron en combate, otras se dedicaron a fabricar telas, papel, producción de alcohol, aceites, haciéndose así cargo del conjunto de la economía. Otras, dirigidas por Madame Lynch, recorrían las calles de Asunción y del interior cantando himnos que alentaban a la ciudadanía a continuar luchando por la patria.

Y en el campo de batalla, en las trincheras, estaban las mujeres transportadoras de armas, zapadoras, enfermeras. Y aquí hay que destacar muy especialmente la batalla de Piribebuy, llevada a cabo el 12 se agosto de 1869, en donde el ejército brasilero ordenó cerrar las puertas y ventanas del hospital y lo mandó incendiar, muriendo carbonizados aproximadamente 600 ocupantes, entre heridos, médicos y enfermeras. Basilia Domeque, Cándida Cristaldo, Sargento Venancia Acosta, son algunos nombres que quedaron registrados de nuestras heroínas de Piribebuy.

Todo esto es hoy lo que nos quieren ocultar, quieren borrar el ejemplo de la defensa a la soberanía, a la identidad, la cultura, la nación. Hoy, muchas mujeres ven a sus hijos morir por falta de atención médica, medicamentos o enfermedades prevenibles. En ese sentido, no podemos dejar de mencionar las muertes de Adela y Adelaida, por consecuenica del modelo agroexportador que trae consigo fumigación y atropello a las comunidades.

La violencia en contra de las mujeres, según la ONU, ha tomado visos de pandemia. Los datos del 2010 nos dicen que el 59% de las mujeres sufren diferentes tipos de violencia física, sexual, sicológica y económica dentro y fuera de sus casas, en la mayoría de los casos a pesar de que familiares e incluso la policía tengan conocimiento y hayan sido denunciados los trágicos desenlaces. Queda palpable de esta manera la complicidad de las instituciones, la mediocridad de los mecanismos existentes y los límites de nuestra sociedad para combatir el machismo y proteger la vida de las mujeres.

Según datos difundidos por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) del 2013, el 20% de las mujeres paraguayas ha sufrido alguna vez violencia doméstica. Lo que ubica al Paraguay entre los 10 países de la región con más violencia de género (Ultima Hora, 29/01/2013).

En el año 2012, de lo registrado, "la mayoría de las mujeres no terminaron la educación primaria, algunas apenas saben escribir, realidad que condiciona mucho en cuanto a beneficiarse de sus derechos. Generalmente no acceden a la slaud por motivos económicos, basándose en la situación de violencia en la que se encuentran no acuden por miedo a que le discriminen y por verguenza, según manifiestan" (ABC 11/05/2012).

Esto ilustra con bastante claridad la situación y el contexto de violencia que sufren principalmente las mujeres, donde la falta de políticas de Estado para las mayorías golpea con mucha fuerza a las mujeres pobres.

En general, en los casos de violencia contra la mujer, ella pasa a ser la culpable por la violencia que sufrió: "algo tuvo que haber hecho", "que clase de mujer era", "no hacía bien sus deberes", "no le faltaba nada vivía de lujo" o tenía tal o cual comportamiento reprochable para la sociedad que apaña y justifica la violencia machista y la consecuencia es que la mayoría de los casos no avanzan o terminan en el oparei.

La víctima termina siendo víctima no solo del agresor, sino de las instituciones y de toda la sociedad. En general en nuestro país reina la impunidad, pero esta es más alevosa y descarada en los casos que atañen a la mujer infinitamente peor cuando la mujer es pobre.

Las posibilidades de las mujeres de la clase trabajadora de liberarse de la agresión es más dificultosa, por falta de empleo, de guardería, de lugares de albergue, de atención sicológica y de por las múltiples formas de vulneración de sus oportunidades y derechos. Y solo podrá lograrse efectivamente con la liberación nacional y social, con la mayoría de nuestro pueblo.


Seguimos acumulando fuerza popular organizada y construyendo el Congreso Democrático del Pueblo, al calor de las luchas! Venceremos!

24 de febrero, 2015
Departamento Mujer
Partido Paraguay Pyahura

Día de la Mujer Paraguaya


VER IMÁGENES
2015. Movilización contra la agudización de la violencia de género


martes, 2 de diciembre de 2014

Tras denuncias, se realizó jornada médica en asentamiento Juliana Fleitas

El Departamento Mujer de Paraguay Pyahura, prosiguiendo con la lucha “El pueblo sin salud”, organizó el 27 de noviembre pasado una jornada de atención médica y odontológica, con la presencia de la brigada de la V Región Sanitaria, en el asentamiento Juliana Fleitas (distrito de Repatriación, Caaguazú). La jornada se realizó tras numerosas denuncias públicas por la situación del asentamiento y comunidades aledañas, la cantidad de enfermas y enfermos sin posibilidad de acercarse al centro asistencial, y el hecho de que quienes logran tras largas penurias acercarse se encuentran con hospitales colapsados y sin medicamentos.

La V Región Sanitaria no cumplió con su compromiso de acudir en dos fechas anteriores fijadas con el asentamiento, sin ningún aviso previo, dejando sin explicación a las cientos de familias que concurrieron buscando atención médica. Ante esto, el Departamento Mujer realizó denuncias públicas a través de los medios de comunicación regionales y nacionales, como consecuencia de lo cual, tras varias insistencias, pudo concretarse la jornada con la presencia de 12 funcionarios de la Región Sanitaria, entre médicas y médicos, enfermeros y enfermeras y especialistas en odontología.

Un total de 150 personas fueron atendidas durante dicha jornada en el asentamiento, entre hombres, mujeres, adolescentes, niñas y niños. Las dolencias más comunes de las y los pobladores son dolores recurrentes de cabeza, fiebre, problemas respiratorios, presión alta, enfermedades de la piel, entre otras.

ATENCIÓN ODONTOLÓGICA SE LIMITA A LA EXTRACCIÓN
Las dolencias odontológicas son una problemática a nivel nacional, que no es encarada como política de salud porque la atención brindada se limita a la extracción, sin ningún tipo de tratamiento de conducto, ni mucho menos preventivo.

Dora Flecha, responsable del Departamento Mujer, lamentó que a pesar de estar avisados de que gran parte de la población sufre de presión alta, la brigada sanitaria no llevó aparato para medir la presión. Los medicamentos que llevaron no abastecieron, limitándose a escasas cantidades de paracetamol y antiinflamatorios, entre jarabes y comprimidos, que se agotaron rápidamente. Realizaron desparasitación y vacunaciones.

Las personas que necesitaban antibióticos u otro tipo de medicamentos, ya no tuvieron acceso, contraponiéndose a la propaganda realizada por el ministro Antonio Barrios de que el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS) cuenta con stock de medicamentos. “Eso no se refleja en la realidad, el interior del país está desabastecido” señaló Dora Flecha.

La brigada tampoco llevó herramientas ni insumos para realizar la prueba del papanicolau, estudio muy requerido debido a que la mayoría de las mujeres del asentamiento no tienen acceso a servicios de salud. En los asentamientos existen numerosos casos de cáncer de cuello uterino.

Seguimos acumulando fuerza popular organizada contra la privatización y construyendo el Congreso Democrático del Pueblo, al calor de las luchas! Venceremos!





domingo, 30 de noviembre de 2014

Ante la muerte de Felipa Rojas

El Departamento Mujer del Partido Paraguay Pyahura responsabiliza al "nuevo rumbo" del Gobierno de Horario Cartes por la muerte de la mujer indígena Felipa Rojas, ocurrida frente a las puertas del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), entidad estatal supuestamente encargada de brindarle asistencia. Las denuncias señalan que Felipa murió de hambre.

La muerte de Felipa es una expresión dolorosa más de la violencia estructural del Estado contra el pueblo, contra los pobres, y en especial las mujeres pobres. Un Estado protector del modelo agroexportador, cuyas instituciones si funcionan para sojeros latifundistas responsables de la expulsión de las comunidades indígenas de sus territorios ancestrales.

Las presiones para la expulsión van desde las amenazas, amedrentamientos, violaciones, tortura, desapariciones y el asesinato a cargo de los civiles armados contratados por latifundistas sojeros, realizadas con el respaldo y en coordinación con la policía, fiscalia y jueces.

Según declaraciones del propio titular del INDI publicadas por los medios de comunicación, más de 20.000 hectáreas de tierras indigenas son arrendadas a sojeros contraviniendo la Constitución Nacional y las leyes, principalmente en Canindeyu, Caaguazu, San Pedro, Alto Parana, produciendo expulsión a las ciudades y miseria porque los beneficios del modelo agroexportador sojero benefician a unos pocos.

Hace pocos días, el presidente Horario Cartes, emitió un mensaje en el marco del Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Y entonces desde el Departamento Mujer de Paraguay Pyahura denunciamos una vez que su política va a contramano de su discurso.

La muerte de Felipa lo demuestra, así como la de miles de mujeres pobres, trabajadoras, campesinas e indigenas cuyo calvario en busca de comida, salud, tierra, educacion quieren hacer pasar como "natural", cuando tiene responsables bien definidos: autoridades estatales y latifundistas sojeros que se asocian para saquear y despojar al pueblo. A quienes resisten, el Estado responde con represiones, imputaciones, y con mayor saña a las mujeres.

Esta realidad también se refleja en el Presupuesto General de Gastos de la Nación, con fondos casi inexistentes para los pueblos indígenas y la mayoría campesina y trabajadora. Los pobres somos quienes más aportamos al presupuesto y sin embargo los ricos se benefician, que ni siquiera pagan impuestos.

Desde el Departamento Mujer de Paraguay Pyahura nos solidarizamos con el pueblo en lucha, principalmente con las mujeres pobres, quienes cotidianamente sufrimos la violencia del Estado, y alentamos a la organización para enfrentar estos atropellos.

Seguimos acumulando fuerza popular organizada contra la privatización y construyendo el Congreso Democrático del Pueblo, al calor de las luchas! Venceremos!

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El Estado ejerce violencia estructural contra las mujeres


El mensaje emitido ayer por el presidente Horacio Cartes, con motivo del Día Internacional de Eliminación de la Violencia contra la Mujer, va en contramano a la política de su Gobierno. Para comenzar, recordamos la expresión “el Paraguay es como la mujer linda y fácil” utilizada por el presidente Cartes, denigrando a las mujeres. Desde el Departamento Mujer del Partido Paraguay Pyahura entendemos que la violencia en contra de las mujeres no es una cuestión particular, individual, sino una problemática social ejercida desde el propio Estado.

Algunos ejemplos concretos son:

- Las 240 mujeres que mueren al año por problemas relacionados al embarazo y el parto.

- Las miles de mujeres que deambulan por los hospitales públicos en busca de alivio a sus dolencias, encontrando hospitales colapsados, vacíos de infraestructura y medicamentos.

- Las mujeres imputadas por luchar contra del envenenamiento de sus comunidades, a consecuencia del modelo agroexportador.

- El descuento de salarios a miles de trabajadoras de la educación por salir a luchar por una educación pública gratuita y de calidad.

- El rechazo al proyecto de ley por la dignificación de salarios de empleadas domésticas.

Estos son apenas algunos elementos sobre la política del Gobierno antinacional y antipopular de Horacio Cartes en contra del pueblo y en especial, en contra de las mujeres.

Seguimos acumulando fuerza popular organizada contra la privatización y construyendo el Congreso Democrático del Pueblo, al calor de las luchas! Venceremos!


miércoles, 8 de octubre de 2014

Los rostros de la violencia del Estado


Las compañeras Mónica Miranda Bazán y Deodolinda Benítez Estigarribia son los rostros de la violencia del Estado contra la gran mayoría del pueblo, como así también contra las mujeres, mujeres pobres.

Policías reprimieron con balines de goma y gas lacrimógeno a integrantes de la Federación Nacional Campesina (FNC) que se movilizaban por la liberación de los campesinos detenidos y encarcelados por resistir la siembra de la soja, al envenenamiento de su comunidad y contra el modelo de producción agro-exportador en el asentamiento Brítez Cue (distrito Curuguaty,  departamento de Canindeyú).

El secretario general adjunto de la FNC, Marcial Gómez, comentó a un medio escrito que cinco pequeños productores y pequeñas productoras (entre quienes estaban Mónica Miranda y Deolinda Benítez) fueron detenidos en el Hospital de Curuguaty, donde se trasladaron luego de sufrir heridas con balines de goma. La policía, con caracteristicas propiamente fascistas, detuvo a las cinco personas aún estando heridas, incluyendo a Mónica y Deolinda, quienes recibieron también varios impactos de balines inclusive en el rostro. 

"..Según el fiscal, los hechos punibles de los que serían pasibles estas personas son resistencia y perturbación de la paz pública. No se descarta el otorgamiento de medidas alternativas, pero bajo fianza real, informó el corresponsal de ABC Color, Pablo Medina..."
Estas compañeras son parte de las mujeres que han tomado la determinación y decisión de participar política y activamente frente a las enormes injusticias económicas y sociales que vive el campesinado y el pueblo en general. 


Estas firmes y decididas  mujeres no solo son los rostros de la violencia del Estado, sino que son a la vez la representación de los rostros de la resistenica y la rebeldía organizada de nuestro pueblo y su inquebrantable determinación de lucha  frente a este modelo de producción agro exportador.

Y este modelo de producción agroexportador es defendido con uñas y dientes por el Gobienro de Cartes, entreguista, antinacional y antipopular, sin escatimar recursos y medidas  de represión, demostrando así con cada acción, con cada hecho, que está al servicio de los ricos, de los agro-exportadores, empresarios y latifundistas y en contra del pueblo, de quien se movilice contra la injusticia.

El Departamento Mujer del Partido Paraguay Pyahura seguirá denunciando estas y otras violencias, así como también continuará con su tarea de empujar la participación política de las mujeres pobres para incorporar a las mismas a los procesos de organización y luchas.


Seguimos acumulando fuerza popular organizada contra la privatización y construyendo el Congreso Democrático del Pueblo, al calor de las luchas! Venceremos!